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| Esperando opinión actual |
Buenas tardes, estimado pastor Benjamín. Espero que lea con paciencia ya que confío en que encontrará datos que le serán de interés aunque no necesariamente tenga que compartir mi punto de vista en general. Bien; hay varias, por no decir muchas escuelas dentro de la Psicología. Son como las \'sectas\' de esta joven ciencia, la cual se encuentra aún en una lucha pre-paradigmática (pelea intergrupos por determinar cuál debería ser su objeto de estudio y su metodología). Así, Freud y todo el enfoque basado en su trabajo, no sólo son tenidos en poco sino hasta deplorados por la mayoría de psicólogos (los de las escuelas Conductual, Cognitiva, Interconductual, Humanista, etc.). Creo que es importante reiterar también que TODAS estas escuelas y no sólo la freudiana, tienen una comprensión del hombre ajena a la concepción bíblica. Esto radica en que se trata de enfoques científicos y, por tanto, sus visiones de la realidad serán siempre parciales e incompletas. Hasta Einstein decía que la Ciencia, sin la Teología; está tuerta. Pero quizá lo más importante para nuestro asunto, sea el hecho de que existen varias áreas de aplicación de la Psicología: La Clínica, la Educacional, la Empresarial y la Social. Es importante porque es la psicología CLÍNICA y ninguna otra, esa que pretende dar solución a los \"problemas\" del hombre. Pero, ¿por qué lo hace sin hacer intervenir el factor \'Dios\' en su abordaje? Esto obedece, sencillamente, a que la Psicología es una Ciencia y, como cualquier otra ciencia; está limitada a los datos y conclusiones que la observación sensible y el análisis racional pone a su alcance. No podemos esperar, pues, que la mentalidad cientificista, que tiene parametrada su cosmovisión dentro de los límites de la verificabilidad empírica; utilice en su comprensión de la problemática humana constructos teológicos como Pecado, Fe, Arrepentimiento, Reconciliación, Consagración, etc. Estos son conceptos inscriptos en un nivel de conocimiento en el cual la Ciencia no puede operar sin renunciar a su legitimidad. Por ejemplo, en relación con la Ansiedad, un fenómeno muy estudiado por la Psicología Clínica; todas las escuelas tienen teorías que describen muy bien su etiología, evolución y características sobre la base de datos observacionales; luego, partiendo de estas teorías, se proponen alternativas de tratamiento. Yo, sin embargo, como creyente; además de poder describir científicamente las causas inmediatas, el desarrollo y los signos y síntomas de esta \"enfermedad\"; sé que tengo a mi disposición una alternativa de solución que el cientificista, debido a su visión obtusa de la realidad, no posee: \"...echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.\" (I Pedro 5:7). Mi cosmovisión más amplia, emancipada de las barreras sensoriales y racionales del cientificismo, pone a mi alcance este recurso. Al tener que eliminar de su ecuación el factor espiritual, el cientificista sólo puede proponer soluciones centradas en el propio hombre, como usted bien decía. Es así como se ha ido configurando, en efecto, una aparente oposición entre la Psicología y la Teología, ya que a los ojos de observadores ocasionales, ambas parecen competir por ejercer su dominio en el mismo terreno; digo \"parecen\" puesto que esta lucha se encuentra circunscripta exclusivamente, como ya vimos, al ámbito CLÍNICO. Y aun siendo este el caso, lo que vemos no es tanto una oposición, sino la limitación de la visión cientificista frente a la amplitud de la cosmovisión del científico cristiano. Depende, pues, de mi decisión personal, el restringir mi comprensión del problema humano a los límites del conocimiento científico o el hacer encajar dicho conocimiento dentro de una cosmovisión más amplia, de aquella provista por una Revelación de naturaleza suprasensorial y suprarracional. Decir, por tanto, llanamente, que la Psicología es una monstruosidad que hay que alejar de la Iglesia, no es más que una conclusión apresurada basada en la desinformación. Pero no soy psicólogo clínico; y por lo mismo confío en poder mostrar con mayor propiedad por qué no puede establecerse necesariamente una relación de oposición entre Psicología y Fe. La Psicología Educativa, querido pastor; sólo se ocupa de los procesos del aprendizaje y explora nuevas maneras de promoverlos y potenciarlos. Cuando reviso una guía de estudio bíblico bien elaborada, por ejemplo; veo el enorme y valioso aporte de la Pedagogía (Psicología del Aprendizaje aplicada) en su diseño y elaboración. ¡Y cuánto bien podría hacerle a nuestra gente un Programa de Desarrollo de la Comprensión Lectora que le ayudara a LEER bien y, por lo tanto, a INTERPRETAR bien la Biblia! El otro día mi madre, que es profesora en una escuela pública, me comentaba: \"Yo puedo entender este asunto de la Justificación por Fe en el libro de Romanos, con todo y sus giros gramaticales y su lenguaje arcaico porque tengo un nivel de Comprensión Lectora aceptable; pero, ¿y quien no lo tiene?\" En efecto, Pedro dice que Pablo, en sus cartas; escribe cosas \"difíciles de entender, las cuales los INDOCTOS... tuercen\". Ya hemos visto cómo cada secta basada en el emocionalismo está llena de gente de un nivel académico deplorable. Con todo respeto; pedir que el Señor haga sobrenaturalmente lo que un adecuado proceso de desarrollo psicolingüístico no hizo, me parece demasiado. Creo que aquí se nos exige a nosotros, profesionales cristianos; la compasión para proveer a nuestro Pueblo (conformado mayoritariamente por el sector más postergado de la población) las herramientas para el desarrollo académico e intelectual que el Estado no ha puesto a su alcance. Yo, la verdad; jamás he visto un programa SERIO en este sentido. Espiritualizar la desidia y la insensibilidad como lo hacen los líderes pentecostales y neopentecostales cuando apelan a una suerte de \"unción\" que hace innecesaria la promoción de competencias académicas o cuando atribuyen la miseria material de sus miembros a su supuesta \'falta de fe\' con el fin de desentenderse de su responsabilidad; me parece una actitud lamentable imitada desgraciadamente por muchos de nuestros líderes. Es inaceptable la doble moral que estos exhiben, ya que por un lado critican el espiritualismo y la falta de profundidad teológica de aquellos grupos y, por otro lado, no toman con seriedad las exigencias de estar al frente de la formación teológica de sus iglesias. Y les aplican a sus miembros la misma ley que los pentecostales a los suyos: Hay hermanitos que no saben ni leer bien; lo he visto en muchas clases bíblicas. Hay otros que no comprenden lo que leen. Otros que tienen problemas de atención y de retención. Pero no; el maestrito da su clase indiferenciadamente, esperando que una \'unción\' de tipo pentecostal caiga sobre todos y les solucione mágicamente sus problemas de lectoescritura, de comprensión, de audición y de retención. \"No\", dicen; \"si el Espíritu Santo los va a guiar a toda la verdad; para qué vamos a estar fijándonos en esos aspectos humanos. Las armas de nuestra milicia no son carnales...\" Y cuando, por falta de claridad; estigmatizan a la Psicología en general como el Instrumento del Diablo para alejar a la gente de la verdad, se privan de las valiosas herramientas que la Psicología Educacional podría proveerles. La Psicología Organizacional o Empresarial, por su parte; estudia mejores modos de organizar los entornos laborales y de hacer que la empresa se relacione con sus clientes. También se encarga de seleccionar a las personas que mejor encajan en los puestos de trabajo según sus características personales. Si yo nací con dotes para literato pero estoy confundido en cuanto a mi vocación y me presento para un puesto administrativo con gran demanda de competencias lógico matemáticas; el psicólogo laboral-organizacional me ayudará a darme cuenta de que no sirvo para dicho puesto, y me librará a mí y a la empresa de una desagradable y perniciosa experiencia. Así como en el área de la gestión de recursos humanos, la Psicología Organizacional ha desarrollado infinidad de modelos explicativos que buscan echar luz sobre todos los procesos implicados en el ámbito laboral-organizacional. Es así como los psicólogos organizacionales vienen pugnando por una transformación del mundo empresarial que lo dote, por un lado, de mayor eficiencia en su funcionamiento y, por el otro, de una mayor sensibilidad a las necesidades humanas; ya que como se sabe, en los últimos años el ser humano ha estado siendo víctima de una profunda despersonalización en manos de sistemas de producción cosificantes. Y... eso es todo. Pero el área de la Psicología a la que estoy dedicado es la Psicología Social. Bien; nosotros nos dedicamos, primordialmente, a diseñar y elaborar programas de desarrollo social. Con respecto a esto: la Biblia me dice que debo hacer el bien a mis semejantes; las técnicas y herramientas que la Psicología Social ha puesto en mis manos me ayudan a cumplir esta consigna con mayor efectividad. ¡Cuánto bien le haría a nuestro Pueblo que nuestros líderes se entrenaran en el diseño y elaboración de dichos programas! Ya no se sentirían tan atados de manos ni obligados a buscar pretextos de corte espiritualista para su inoperancia en este ámbito. La Biblia me dice también que debo escudriñar las Escrituras; pero si no sé de Gramática (una Ciencia), ¿cómo lo voy a hacer? Y si no sé nada de Geografía, ¿cómo voy a entender un mapa para encuadrar geográficamente la historiografía sagrada? Y si no he aprendido Lógica, ¿cómo voy a evaluar adecuadamente mis premisas y a derivar mis conclusiones cuando haga exégesis bíblica? Y Matemática cuando haga el cálculo de datos bíblicos, y Literatura cuando tenga que diferenciar entre géneros bíblicos. Con decir que ni la Biblia misma hubiera llegado a nosotros si no hubiera habido científicos que hicieran bien su trabajo. Sin embargo; hay una ciencia mala, o más bien un sector de malos científicos. Pero este hecho no hace a la Ciencia, mala en sí misma. En cuanto a la Psicología, espero haber probado que no toda ella, sino sólo una de sus especialidades (la Clínica), y dentro de ella ciertos enfoques (el Freudiano y el Humanista); son los que más \"se entrometen\" en el campo de acción de la Teología. No es mala \"la Psicología\", y aun Freud, sin necesidad de pasarlo aún por el tamiz bíblico; es un fraud-e para cualquier psicólogo cognitivo conductual (como yo). Y para terminar, por sí sirve de algo; elegí estudiar Psicología Social y no Psicología CLÍNICA porque esta última me pareció innecesaria, dado que conozco la verdadera necesidad del individuo ansioso, deprimido, angustiado, \"trabajado y cargado\"; venir al Señor. Ya desde un enfoque cristiano, creo que sí pueden coexistir sin perder legitimidad, una Ciencia llamada Psicología y un Saber llamado Teología. Abandonando su pretensión de abordar esos problemas cuya solución depende de nuestra relación con Dios; la Psicología podría servir para muchísimas otras cosas, como ya hemos visto; así como nos sirven la biología, la fisiología, la bioquímica y la zoología desembarazadas de todo rastro de evolucionismo materialista o materialismo evolucionista. ¿Eliminaremos estas ciencias para impedir que \"contaminen las mentes de nuestros jóvenes\" sólo porque hay un sector de científicos naturales rabiosamente anticristiano? Emparentar, pues, de manera rígida, a la ciencia llamada Psicología con la mentira y el abandono de las verdades bíblicas; no creo que sea lo acertado. Bueno, nuestra comprensión se va ampliando día a día. Siempre hay algo nuevo que aprender y el Señor lo sabe. Muuuuchas bendiciones para usted y para su familia, pastor. Un fuerte abrazo. Saludos de parte de Rosita mi esposa. Desde aquí desde Los Olivos, le saluda su hermano y ex-alumno. Espero que no se olvide de nosotros. Joe. |
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Comentario de Usuario:
Con la certidumbre de cumplir con lo estipulado por el administrador de esta página, el de ser respetuoso con las opiniones, quiero mencionar un dicho hispano que no deja de aplicarse para el último artículo escrito, o debo decir, transcrito por el señor Salinas, \"Sicologización de la iglesia en cuanto al Yo\", \"ZAPATERO A TUS ZAPATOS\", reza el dicho popular y creo que en este caso encaja perfectamente. A buen entendedor pocas palabras, dice otro. |
Usuario desconocido: NO PUEDO DECIR OTRA COSA A LO ESCRITO POR DON GLEN, A QUIEN NO CONOZCO, SINO, AMÉN. |